Bienvenidos a la era “zoomificada”. Así rezaba un artículo que el otro día leía en un periódico de tirada nacional. Bienvenidos a las reuniones por zoom, teams, hangouts y un largo etcétera. Si algo bueno nos ha traído la pandemia, ha sido la posibilidad de estar más interconectados que nunca gracias a las plataformas virtuales que, en cuestión de meses, nos han transformado en ávidos consumidores digitales de contenido. También en las escuelas.

El Covid ha supuesto un trampolín digital para la educación, ha acelerado la  enseñanza online pero también ha instaurado un nuevo término: “zoom fatigue”,  acuñado en la Universidad de Stanford por el doctor en psicología cognitiva, Jeremy Bailenson.

En el caso de la educación, la formación en remoto, se ha convertido en una herramienta imprescindible a la hora de seguir las clases durante todos estos meses de confinamiento.

  • ¿Está preparado el profesorado de la enseñanza básica para este salto digital?,
  • ¿Cómo motivar y ensañar a los alumnos si el aula es ahora su propia habitación o un rincón de su casa?.
  • ¿Cómo conectar  con ellos a través de la pantalla?.
  • ¿Tenemos una educación “zoombada”?

Te lo cuento en este artículo publicado en Éxito Educativo, la revista de referencia en el sector de la enseñanza.